Cómo enfocarse en mejorar la experiencia del paciente en la Clínica Dental

Una de las reglas más importantes, cuando juegues en un terreno muy competitivo, es dominar las reglas del juego.

El sector dental se ha convertido en una dura competición, donde te exige tener cualidades al máximo nivel.

No basta con ser una clínica con muy buenas cualidades tanto técnicas como atléticas. Antes bastaban esas condiciones para llegar muy lejos y triunfar, actualmente ya no es suficiente, ahora para sobrevivir hay que competir al máximo nivel.

Actualmente otro deportista a priori con unas condiciones físicas y técnicas más limitadas llegará más lejos porque sabe rendir y competir en el momento adecuado y adaptar su estado emocional al momento clave.

La clínica actual tiene que desarrollar actitudes claves como la constancia, perseverancia y tenacidad.

En las clínicas dentales, es habitual encontrar profesionales que poseen amplios conocimientos y habilidades, pero estos trabajadores pueden encontrarse con problemas para desarrollar una vida profesional exitosa, porque al primer obstáculo que encuentran y que no son capaces de superar, se desaniman.

La clave es la orientación al logro de todo el equipo que forma parte de la clínica.

Esto viene determinado porque la alta dirección cree en ello, transmite pasión por lo que hace, el personal de la clínica se contagia y cree que su objetivo es posible de conseguir y lo intentan alcanzar.

Para todas las personas del equipo de la clínica que son constantes y tenaces siempre hay una recompensa, aunque la tarea sea muy complicada, ya que con esfuerzo y dedicación todos los objetivos son posibles.

La figura del director de la clínica dental es vital, para la supervivencia del proyecto a medio y largo plazo. No podemos simplificarlo todo a una guerra de precios, sacrificar calidad de los materiales, bajar salarios,…

Por supuesto el precio es importante, el paciente siempre lo va a tener en cuenta. Pero el factor precio se olvida muy rápidamente, cuando entramos en el terreno del trato personal. Es muy frecuente encontrarse clínicas donde trabaja personal que “no tiene paciencia con el paciente”, la interpretación que hacen es que el paciente, es el que tiene que tener paciencia. El paciente “padece” una dolencia normal dentro de lo es un tratamiento medico, el paciente “nunca” tiene que tener paciencia con la incompetencia profesional.

La experiencia del paciente no es sólo el tratamiento médico, es todo el trato personal que recibe desde el mismo momento que pide una cita.

Detrás de una excelente atención al paciente hay un gran trabajo que no se ve. Hoy en día, se exige de un gran esfuerzo, para poder superar las expectativas de los pacientes.

La clave es la excelencia en la dirección de la clínica, cuando consigues sintonizar el trabajo realizado con el gusto por realizarlo.

Cuando reconoces y equilibras las diferentes necesidades de todas las partes implicadas.

Cuando al dirigir a tu equipo tienes en cuenta apropiadamente los probables efectos y consecuencias involuntarias que resultan de tomar ciertas decisiones.

Cuando tienes en cuenta muy detalladamente las inquietudes y perspectivas en los conflictos que pueden llegar a surgir.

Cuando te anticipas a las probables reacciones emocionales de futuras situaciones.

Tu clínica dental puede tener un equipo de alto rendimiento, haciendo pequeños ajustes en las relaciones internas.

Algo tan sencillo como evitar sacar conclusiones instantáneas injustificadas y tomar medidas inmediatas sin pensar previamente.

El pensamiento claro de la alta dirección, las decisiones inteligentes, son los factores que determinan el éxito de cara al paciente. Tus decisiones inteligentes, tienen un profundo efecto positivo en tus compañeros de trabajo y en la organización de la clínica”